domingo, 19 de febrero de 2012

TEPOZTLAN, PUEBLO MAGICO

Texto por Edi Ríos

Tepoztlán es mezcla perfecta de tradiciones indígena y española, reflejada en sus increíbles fiestas y monumentos arquitectónicos, Tepoztlán te espera para que descubras en ella, la magia que la ha hecho famosa a nivel mundial.



Dividido en ocho barrios, Tepoztlán ofrece un recorrido mágico, místico por sus pintorescas calles empedradas en las que encontrarás un importante conjunto del S. XVI: el templo y convento de la Natividad, museos y numerosas tiendas que ofrecen todo tipo de artesanías.

Tepoztlán en el idioma nahuatl significa “lugar del hacha de cobre”. En el largo periodo comprendido entre el s V a. C. y el s XVI de nuestra era en el hoy territorio de Tepoztlán vivieron y se extinguieron diferentes culturas.

Entre los años de 1438 y 1531 Tepoztlán era un pueblo tributario de los mexicas, otorgaban papel de amate, ropa de algodón, indumentaria guerrera, jícaras, maíz y frijol.

El territorio tepozteco era conocido como tierra de brujos y curanderos ya que en él abundan las plantas medicinales. Los antepasados acumularon gran experiencia y sabiduría en el tratamiento de las enfermedades.

Tepoztlán fue conquistado por los mexicas en 1438 y para reafirmar su autoridad sobre el pueblo tepozteco mandaron adosar a la pirámide una lápida de Ahuizotl su octavo gobernante.

En la antigüedad, en Tepoztlán se veneraban diferentes dioses, entre ellos Tlaloc, dios de la lluvia y Ehecatl, dios del viento; sin embargo, el dios principal era Ome Tochtli (dos conejo) dios del pulque asociado a la fertilidad vegetal y a los montes, quien recibió diferentes nombres según el lugar donde se le veneraba, por eso en Tepoztlán también se le llamo Tepoztecatl.

La tradición cuenta que al lugar llegaban peregrinos de lugares tan alejados como Guatemala para rendir culto a este dios.

Esta ciudad tributaba, al igual que otros centros de la región, productos como mantas grandes, bragas o mastates, ropa fina de hombre y de mujer, jícaras decoradas, armas y divisas guarnecidas con ricas plumas, maíz y frijoles. Los tepoztecos se distinguían en la elaboración de papel del árbol del amate (amaquahuitl)l, así como en el cultivo de maíz, pimiento, melones y algodón.

La llegada de los españoles, se dio por el año de 1522, que fue cuando Hernán Cortés se adjudicó ésta y otras poblaciones. Los monjes dominicos llegaron aquí desde 1538.